La Feria Internacional se clausura con el mensaje de que el turismo resiste cualquier ataque.
La XXVI edición de la Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) cierra sus puertas con un mensaje tranquilizador para el sector: el turismo es un gran invento que mueve masas y que resiste cualquier ataque externo, bien sea de la naturaleza, como del terrorismo, o de la economía mundial.
Como ya anunció el secretario general de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Francesco Frangialli, en el acto inaugural, al que asistieron los Reyes de España, "ni los golpes de la naturaleza, tsunami y huracanes, ni tampoco las acciones terroristas, han evitado que sigamos creciendo, que la gente viaje".
Y eso se demuestra no sólo con las cifras que ha ofrecido la OMT, un crecimiento del 5,5 por ciento con respecto al 2004, y un valor absoluto de 808 millones de turistas moviéndose por el mundo, sino por la afluencia masiva y la participación que ha habido en Fitur.
La feria ha reunido a representantes de más de 170 países, desde los más pequeños o con un turismo muy reducido, caso por ejemplo de Palestina que busca vender en el mundo cristiano su conexión con los Santos Lugares además de buscar apoyos internacionales para su desarrollo social, hasta el gigante Estados Unidos, que quiere consolidarse como destino de referencia al otro lado del Atlántico.
También han vuelto los pabellones de un diseño muy especial, como Centroamérica, presentando un embrujo típico, con señoritas ataviadas con los trajes regionales dando glamour al stand, Puerto Rico con un nuevo combinado cuyo nombre deberá ser puesto por los visitante, o los clásicos Cuba y Santo Domingo.
Sin olvidarnos de las ofertas deportivas y culturales de las que se han vuelto a hablar en Fitur, recordemos que este año se celebra el 250 aniversario de Mozart, y que en Alemania se jugará el campeonato mundial de fútbol.
Asímismo los pabellones del sudeste asiático han apostado fuertemente para demostrar que el problema que generó el tsunami en el 2004 está superado, y otros destinos emergentes como China y maduros como la India, han aportado su granito de arena a la parafernalia del color de Fitur.
También la vertiente española ha vuelto a ocupar los pabellones pares del recinto ferial con su fuerte reclamo, que ha tenido en el 2005 el éxito de alcanzar un nuevo récord de entrada de turistas extranjeros, 55,6 millones con un crecimiento del 6 por ciento. Fitur cierra sus puertas con una media de asistencia aproximada, las cifras exactas se conocerán dentro de unos días, superior a las cien mil personas.
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